Poemas
I
Horizonte perdido,
aire como amanecer frío,
tiembla sobre las olas manchadas con pétalos de rosas
el suave perfume de la soledad.
Triste, horizonte perdido.
Calmadlo oh! Corazón,
que esta noche se despejará su voluntad.
Llorar, horizonte perdido,
caen dulces lagrimas, que brotan del alma,
sola y fría, tiembla sobre las olas manchadas con pétalos de rosas.
Horizonte infinito, devuelvele su vida,
que se regocija en su mundo oscuro y escondido.
Callad!, Sombra desconsiderada
que aquella dura verdad
es vivir en soledad.
II
Encomendada luz de la noche,
que tenue esperas en el manjar del edén,
aquel príncipe que de proceder,
envuelva tu dulce verdad.
Oscurantismo eterno,
regocijada en ti, pido ante tus pies
ese dulce calor de tus labios,
que de tanto esperate han perdido su siniestra vitalidad.
Recurro a mi mente, ahora noche eterna
que paciente espera la estrella sobre el mar,
el dulce abrazo de la libertad.
Querida mañana, flor innata
que de mi pecho trasladas a este mar,
cada palpitar que en mi pueda suscitar.
Oh! Querida alma que recurres al brillante mundo de mi existir,
que exponiendote a subir anhelas con fuerza
dejar de existir.
Deseo una vez mas, con fuerza
dejarte en mi puerta,
para que mi alma perdida pueda regresar al portal de la felicidad.